A pesar de su nombre, el trigo sarraceno o alforfón no esta para nada emparentado con el trigo común y corriente que todos conocemos. El alforfón es en realidad la semilla de una planta que esta emparentada con ruibarbo. Es originario de Asia Central, pero actualmente se cultiva en China, Japón, Rusia, Polonia, Alemania, Francia y Canadá. Es un perfecto sustituto para las personas que son sensibles al trigo, avena, el centeno y la cebada en una dieta libre de gluten.

El alforfón es una muy buena fuente de manganeso, cobre, magnesio, fibra dietética, y fósforo. Contiene flavonoides con dos importantes acciones promotoras de la salud: la rutina y la quercetina. La proteína en el trigo sarraceno es una proteína de alta calidad, que contiene los ocho aminoácidos esenciales que nuestro cuerpo necesita, incluyendo la lisina.

Receta para 15 unidades
Ingredientes:
400grs trigo sarraceno
200grs chuchoca gruesa polenta
sal
orégano
pimienta a gusto
finas hierbas opcional
½ litro agua

Preparación:
Dejamos en remojo el trigo sarraceno por unas dos horas. Pasado este tiempo, escurrimos el agua y colocamos en un bowl. Trituramos con la minipimer hasta obtener una pasta de consistencia gomosa. Agregamos el orégano, la sal, la pimienta y las hierbas, mas unas tres cucharadas de polenta. Revolvemos para mezclar (la masa nos quedara algo liquida). A continuación, en una mesa o tabla para amasar agregamos un poco de polenta donde verteremos nuestra masa. Agregamos un poco mas de polenta por encima y amasamos. A medida que vayamos amasando iremos agregando mas polenta hasta obtener una masa firme. Con un uslero estiramos la masa y cortamos pequeños círculos. Ponemos un sartén con algo de aceite y cocinamos las tortillas por ambos lados un par de minutos hasta que estén doradas.