A pesar de la creencia popular la berenjena es un fruto y no una verdura. Originaria del sudeste asiático, llego a Europa a través de los países árabes y luego del viejo continente pasaría a América. En Europa curiosamente al principio fue utilizada como una planta ornamental y luego medicinal, probablemente por desconocimiento de sus virtudes culinarias.
Este fruto destaca principalmente por su alto contenido de potasio, fibra y agua. Su cuerpo es muy carnoso y de un sabor algo neutro por lo cual es muy útil para ser utilizada en un sinfín de preparaciones.
Al momento de comprarlas, las berenjenas tienen que tener la piel brillante y lisa además de estar firmes al tacto. Si tienes en casa berenjenas con la piel suelta o arrugadas tienes que ponerlas en agua con sal por mas o menos una hora y luego lavarlas para quitarles el amargor.

Este es uno de mis platos favoritos que aprendí a cocinar estando en España, donde es un ingrediente muy popular de la gastronomía mediterránea junto con los calabacines. Espero que lo disfruten tanto como yo!

Foto: Christian Toledo

Foto: Christian Toledo

Milanesa de berenjenas a la napolitana
receta para 4 personas

ingredientes:
2 berenjenas medianas
100 grs de harina de garbanzo (o alverja, lentejas, soja)
150 grs semillas de sésamo
200 grs de tomates deshidratados
180 grs aceitunas
2 dientes de ajo
1 taza de agua
el zumo de un limón
1 pizca de comino
sal y pimienta a gusto
aceite para freír

Preparación:
Lavamos y cortamos los extremos a las berenjenas. Cortamos láminas de un centímetro aproximadamente. Saldrán unas 4 a 5 láminas de cada berenjena. Las colocamos en una fuente grande, le agregamos el juego de limón, el comino, sal, pimienta. Revolvemos y dejamos macerando por una media hora mientras preparamos los otros ingredientes. En una licuadora ponemos los tomates previamente hidratados, ½ taza de agua (o el agua donde se hidrato el tomate), el ajo, las aceitunas sin hueso, dos cucharadas de aceite, sal y pimienta a gusto. Mezclamos hasta conseguir una salsa espesa la cual será el relleno de las milanesas.
A continuación prepararemos el batido que nos servirá para rebosar. En un plato hondo colocamos la harina de garbanzo y le agregamos ½ taza de agua y batimos con una varilla metálica hasta conseguir una pasta homogénea.
Tomamos una lámina de berenjena y le ponemos salsa de tomate en una de sus caras. Tapamos con otra lámina formando sándwich. Pasamos por la pasta de harina de garbanzo y freímos en abundante aceite caliente hasta que estén doradas por los dos lados. Retiramos y las colocamos en papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Al momento de servir podemos adornar con semillas de sésamo blanco y negro.