Germinados

Germinados

Por qué incluir germinados en tu dieta?  Porque son un concentrado de clorofila, enzimas, minerales y vitaminas, porque son un alimento de fácil digestión, porque se pueden comer crudos y así no pierden sus propiedades, son muy versátiles porque los puedes incluir en bocadillos, pizzas, salteados y ensaladas, preparar zumos y porque aportan sabor, color y textura a las comidas. Puedes utilizar las siguientes semillas para germinar: Alfalfa, soja, lentejas, quinoajudíasrábanos, berros, cebolla, trigo, avena, centeno, garbanzo. Nunca germinar semillas de zanahoria, patatas, berenjenas, tomate, pimiento porque pueden ser toxicas.

Preparación:  Colocar las semillas en un recipiente, cubrelas con agua tibia y déjalas en remojo toda la noche. Al día siguiente escurre el agua de las semillas e introdúcelas en un vaso plástico o en un tarro de cristal que tenga la boca ancha. Cubre la boca del tarro con una gasa. Guarda el tarro en un lugar oscuro con una temperatura que esté en torno a los 20º C. Recuerda enjuagar las semillas dos o tres veces al día, sin retirar la gasa, hasta que veas que aparecen los primeros tallos.

Los brotes aparecerán entre el segundo y el cuarto días. Una vez que aparezcan los brotes ya los puedes consumir, pero antes debes enjuagarlas bien con agua. Puedes conservar estos germinados durante unos 5 días dentro de la nevera en un tarro de cristal.

Nota: es importante germinar las semillas por separado, nunca juntarlas porque unas germinan antes que otras y se “estancan” el proceso de germinado de la otra. Ademas siempre recomendamos utilizar semillas orgánicas, porque tienen mayores propiedades nutritivas y porque no son perjudiciales para la salud.